LA MURALLA FERNANDINA DE OPORTO. VISTAS PRIVADAS Y DE LUJO.

Uno de los secretos mejor guardados de la ciudad de Oporto es lo que queda de la antigua muralla Fernandina. Se puede recorrer con cuidadito porque no hay barandillas y las vistas son de cortar la respiración. En la foto la vemos entre el funicular dos Guindais y el puente Dom Luiz. 

Por lo visto pasa desapercibida desde el acceso que tiene junto a la iglesia de Santa Clara, más que nada porque hay que pasar bajo una puerta que da acceso a la muralla, con horarios restringidos y control de acceso. En la foto no vemos las vistas a las que se tiene acceso desde ella, pero prometo que merecen la pena. Obviamente las murallas fueron demoliéndose con el paso de los siglos, ya que lo que en un principio era una protección acabó convirtiéndose en un estorbo, al igual que sucedió en muchos lugares, aunque no en Lugo o Ciudad Rodrigo, entre otras poblaciones.