CÓMO LLEGAR AL SANTUARIO DE CRISTO REY EN ALMADA.

Cuando estás en Lisboa y miras hacia el sur del Tajo no puedes evitar que te llame la atención la gigantesca estatua de 80 metros de altura que invade el horizonte. Sí, es otro Cristo Rey como el de Río de Janeiro. No te creas la leyenda urbana de que fue un regalo de Franco a Salazar. Simplemente el monumento fue obra de un Francisco Franco portugués. A lo mejor te gustaría ir hasta allí. La cosa consiste en cruzar el río en ferry hasta la población de Cacilhas (puedes pronunciar Casillas, porque muchos españoles tienden a decir Cacilas). La excursión en barco cuesta sobre unos dos euros y ya merece la pena de por sí. Una vez en Cacilhas podemos tomar algo e incluso comer en los bares especializados en marisco junto al puerto. El autobús urbano 101 nos llevará directamente al santuario. Ojo porque los barcos se cogen en la estación fluvial lisboeta de Cais do Sodré, conectada con metro y tren. 

Curiosamente hay otras maneras de llegar. Puedes ir en coche por el puente XXV de Abril si estás en Lisboa, lo cual es una experiencia divertida y solo pagas peaje a la vuelta. Los más aventureros pueden probar una curiosa ruta no recomendada a familias ni a tiquismiquis. La cosa consiste en que al llegar a Cacilhas vamos caminando en dirección a la desembocadura del Tajo hasta llegar al ascensor de la Boca do Vento, lo cual lleva un rato y encima pasas por unos sitios desconcertantes, con muy buen paisaje si miras a Lisboa y hasta mal rollo si miras al interior. El ascensor te lleva a la población de Almada y desde allí toca caminar hasta el santuario. No te va a pasar nada pero la zona está poco cuidada.

Recordemos que se trata de un santuario católico y por lo tanto tiene muy buenas instalaciones, además de las vistas para quitar el hipo. Hay que pagar para subir en el ascensor panorámico pero no ves mucho más que lo que ya se observa desde abajo, que compensa el desplazamiento.