RESTAURANTE MANJAR DOS LEITOES. POVOA DE VARZIM. PORTUGAL.

Ya me gustaría escribir más sobre otras zonas pero mi especialidad es el norte del país. 

En la recta de la carretera nacional que llega a Povoa de Varzim procedente de Esposende tenemos un montón de restaurantes para elegir y a éste fuimos porque nos lo recomendó la recepcionista del hotel en el que nos alojábamos, que lo describió como interesante sin aportar esa pasión extra que denotaría un especial interés por su parte.

El parking es diminuto y no hay aparcacoches, pero existe sitio de sobra justo al lado. La carta está expuesta en el exterior y claramente se ve que todo está limpio y reluciente, incluyendo urinarios impolutos y personal con pinta muy profesional. 

Aquí se viene a comer cochinillo, el llamado leitao, bastante bien preparado y a precios comedidos, con raciones razonables, ni escasas ni enormes; hay que tener en cuenta que el producto es caro y no se puede desperdiciar, con lo que resulta complicado hartarte de cochinillo. No hay secretos más que la calidad del cerdito y una preparación tradicional. Obviamente estamos en zona de pescado y también hay muchos en la carta por si queremos otra cosa. Por cierto que la mayor parte de comensales acompañaban la comida con un espumoso tinto. Para los que encontramos muy caros los restaurantes de la zona de la Bairrada, aquí tenemos una opción asequible.

El pan es óptimo y los postres perfectamente prescindibles, como ocurre en el 99% de los casos en Portugal. Las raciones de pescado son algo exiguas si pides media ración y tienes que forrar el estómago con el acompañamiento o bien pedir otro plato si eres muy tragón. No te ponen entradas no solicitadas sino que el camarero exhibe una fuente para que elijas alguna que te apetezca, con precios bajos aunque no regalados.

Aquí salimos por 32 euros con un plato de bacalao, otro de merluza, un postre, una cerveza, un agua y un café. Los tiempos de espera no son altos y el servicio va ágil. 

Como consejo, dos personas pueden compartir tres platos y la factura no subirá mucho. Las entradas de la carta son de tamaño escueto y no dan para mucho.

En resumidas cuentas, una opción asequible y conveniente, muy recomendada para los amantes del cochinillo a precios populares. Nada de alta gastronomía pero sí cocina de producto.