HOTEL Y RESTAURANTE CASA DA INSUA. PENALVA DO CASTELO.

El hotel tiene cinco estrellas y los precios felizmente son asequibles. Una pareja puede dormir aquí con desayuno incluido por menos de cien euros, lo que casi se puede considerar como ganga teniendo en cuenta la experiencia global. Penalva do Castelo se encuentra muy bien comunicada con la autopista A-25 que une la frontera de Fuentes de Oñoro con Lisboa y Oporto.

Lo que nos encontraremos aquí es un pedazo de palacio de tres pares de narices, con una decoración exquisita y un glamour irrepetible, pero la cosa no se queda ahí, por que el hotel está enclavado en una inmensa finca privada que no te da tiempo a recorrer en toda la estancia porque abarca desde viñedos a frutales pasando por una fábrica de queso y un museo propio, además de lujuriosos jardines con estanque y cisnes al estilo de un jardín botánico. Incluso puedes visitar el lugar sin alojarte, pero luego te apetecerá quedar ahí al menos una noche.

Nos hallamos en el solar de los Alburquerque y el lugar está lleno de historia. Los dormitorios no es que sean nada del otro mundo pero están muy bien equipados y te dan zapatillas y albornoz; las camas son muy altas y todo está muy cuidado, como recién estrenado. Todo el personal sin excepción es de lo mejorcito, para compensar un poco la escasez de empleados.

El desayuno está bastante bien pero no sobresale precisamente, aunque por lo menos se ofrecen dos tipos de queso de la zona y uno de ellos elaborado allí mismo. Se echa en falta una tostadora de pan y hay que recurrir a los camareros para que te preparen una tostada; ojo porque el café no es bueno y hay que pedirlo de máquina.

En cuanto al restaurante, tiene pretensiones pero no acaba de convencer, más que nada por su orientación a la nueva cocina y olvido de raíces locales, amén de experimentos no muy logrados, pero los precios son bastante bajos y se puede cenar muy bien por poco dinero. El servicio de pan es excelente aunque hay que pedirlo de mano porque igual se olvidan de servirlo. Te hacen un 10% de descuento por estar alojado y puedes cenar con un espumante de la casa por 12 euros la botella, ya que el servicio de vinos está pensado para que disfrutes tú y no para que ellos ganen dinero. Curiosamente las carnes y los pescados parecen andar algo faltos de sal. Los postres cumplen sobradamente y se nota que las cosas se hacen con cariño en esa cocina, aunque si ellos se animaran podrían ser inmejorables. Cuatro personas pueden cenar excelentemente por 100 euros y un poco más. Los camareros, muy amables, sin servilismo ni engolamiento. Se puede repetir a diario. No abusan de los precios y eso es de agradecer.

Como experiencia de alojamiento se codea con los mejores paradores y pousadas, con un nivel de Relais&Chateaux de los buenos. Un sitio así en España costaría una fortuna y en el resto de Europa valdría 500 euros la noche. Menos mal que nos queda Portugal. Quien quiera quedar bien con la pareja puede declararse aquí mismo o demostrar su amor con una estancia en la Casa da Ínsua.

En resumidas cuentas, el no va más y encima puedes pagarlo no solo una vez en la vida sino siempre que quieras disfrutar de la vida como te mereces.

Toda la información y reservas en este enlace.

Vas a flipar a colores con todo lo que te dan por tan poco.

ACTUALIZACIÓN DE OCTUBRE 2015.
El post parece haber sido premonitorio porque curiosamente este hotel se acaba de integrar en la red de Paradores como franquiciado. Lo lógico es que se hubiera convertido en Pousada pero casi mejor que no, porque subiría los precios de modo brutal. Ya sé que parece extraño un Parador en Portugal, pero así es la cosa. Personalmente considero que los paradores deberían quedarse solo en España.