CONDUCCIÓN AL ESTILO PORTUGUÉS.

Lamento decepcionar a los que piensen que este será un artículo con los tópicos típicos sobre cómo conducen los portugueses, divulgados principalmente por quienes nunca han estado allí.

A pesar de que la siniestralidad en carretera es mayor que en España, el peligro no es mayor que en Bélgica o Italia. También nosotros tenemos más accidentes que los alemanes o los franceses y no nos escandalizamos tanto.

Después de haber recorrido muchos miles de kilómetros por Portugal puedo afirmar que jamás me he encontrado con conductas temerarias ni he sentido riesgo alguno en ningún momento. A lo mejor es que tengo mucha suerte pero los que viajan frecuentemente a Portugal comentan lo mismo. 

Hay que tener en cuenta que Portugal cuenta con una red de autopistas espectacular y eso ayuda bastante. En paises como Italia las autopistas son pocas, caras y malas y las carreteras aún peores, lo que facilita conductas agresivas al volante, que si bien eran habituales en el Portugal de la dictadura, raramente se ven ahora.

En Portugal sí se respetan los pasos de peatones y la gente cruza tan tranquilamente, no como en Francia, donde te lo agradecen si paras o en Polonia, donde los conductores aceleran a la vista de un peatón.

Aún así todos los días muere un par de portugueses en carretera y hay algunos heridos, principalmente por lo que allí se llaman "despistes", que no son distracciones sino salidas de la vía. No obstante, la mayor parte de viajeros españoles comentan que la fama de los portugueses como conductores peligrosos es completamente injustificada.

Conducir por las circunvalaciones de Lisboa puede ser algo estresante, pero nada diferente a lo que pasa en Madrid y mucho menos enervante que circular por París.

En cuanto a las velocidades, da la impresión de que se controlan muy poco en autopista y hay gente que va desde Lisboa al Algarve sin bajar de 160 km/h, con una accidentalidad prácticamente nula.

Todavía existe una práctica curiosa que extraña a los viajeros foráneos; es muy normal que si un coche circula despacio por una carretera ancha, con visibilidad y poco tráfico, se aparte e invada el arcén para facilitarnos el adelantamiento. Ellos esperan que hagamos lo mismo y tenemos nuestro derecho a no hacerlo pero conviene adaptarse a las costumbres locales. Últimamente he visto que en España los conductores afectados por un adelantamiento imprudente no se apartan para evitar el desastre, que curiosamente les puede perjudicar también a ellos mismos.

En algunas ciudades hay coches que aparcan con dos ruedas en la acera, cosa que me molesta bastante, pero hay que considerar que en Francia o Suiza incluso los suben completamente a la acera y en Alemania incluso pintan las rayas de la plaza de aparcamiento con la mitad en la acera y la mitad en la calzadas.

Después de haber viajado por Italia, Portugal es un auténtico relax para el conductor y si acaso vemos alguna burrada, seguro que donde vivimos hay muchas a diario.