HOTEL AXIS VERMAR. POVOA DE VARZIM.

La primera vez que pernocté en este hotel fue en 1998 y se me cayó el alma a los piés. Las habitaciones eran bastante deprimentes. Posteriormente se convirtió en un Novotel y también volví allí para comprobar que la decoración de la cadena francesa había envejecido notablemente. En abril de 2013 regresé al Vermar atraido principalmente por el atractivo precio de la habitación y comprobé que por fin habían cambiado algunas cosas y para mucho mejor. Siguen sin darme habitación con vistas al mar pero por lo menos han efectuado una interesante renovación en los dormitorios. Por una parte se han renovado los colchones y se han colocado televisores acordes con los tiempos que corren; además se ha renovado la decoración y las paredes van recubiertas con unos paneles que hacen del dormitorio un lugar muy acogedor. Hay wifi gratis y eso es imprescindible hoy en día. La moqueta se ha renovado y casi hubiera sido mejor recurrir a otro tipo de pavimento pero por lo menos no hay ruidos perceptibles. En los baños se han colocado unos platos de ducha con grifería termostática y se ha colocado un suelo antideslizante muy mono. Las habitaciones siguen sin ser grande y los baños no son de tamaño generoso, respondiendo más bien al estandar de las tres estrellas que a las cuatro. Es extraño, pero suelen reponer gel y jabón diariamente. La cama es de las de cuatro almohadas y eso se agradece.

Hay que tener en cuenta que el hotel se halla en "A Ver o Mar" y dispone de amplio aparcamiento gratuito; tiene también acceso directo al paseo marítimo. La piscina que sale es imprescindible porque las aguas del Atlántico y el oleaje no permiten baños al estilo mediterráneo ni siquiera en plan cantábrico. Por cierto que se trata un hotel 100% no fumador.

Sigue siendo el mejor hotel de la ciudad y lo cierto es que tiene poca competencia. Lo que no ha cambiado es el trato del recepcionista que siempre me toca, muy seco y soso, con lo que parece que no eres bienvenido. Las luces de los dormitorios pecan de escasez en la intensidad y eso se observa al comprobar que se trata de leds direccionales.

Uno de los puntos fuertes del hotel es el desayuno. Como suelen tener muchos grupos, hay gran cantidad y variedad de género disponible todo el tiempo. En contra tenemos la calidad del café y la del zumo, cosa que suele ocurrir con demasiada frecuencia en todo el universo conocido. Por lo visto todo el mundo debe tener el desayuno incluido y nadie se molesta en recibirte ni comprobar tu número de habitación o si estás alojado en el hotel. La bollería es excelente pero el chorizo tiene una pinta poco apetecible. La mermelada se sirve a granel y la mantequilla viene en dos variedades con y sin sal, ambas de calidad.

Ahora mismo el Vermar de Povoa es una opción interesante si conseguimos un buen precio. Yo pagué menos en 2013 que en 1998. 

Información y reservas del Axis Vermar en este enlace.

Para comer o cenar hay opciones mejores y más baratas a escasa distancia. Los ascensores son pequeñitos y las puntuaciones del hotel en portales de reservas se ven penalizadas por la baja calidad que se ofrecía en años anteriores.