MILES DE ESPAÑOLES NO PAGAN EN LAS AUTOPISTAS DE PEAJE PORTUGUESAS

Ojo porque no estoy hablando de peajes electrónicos sino de los convencionales, de esos en los que hay que retirar un ticket para entrar en la autopista y luego pagar en función de los kilómetros recorridos. Por lo visto a los portugueses les encantan los dispositivos electrónicos que les pasan a la cuenta del banco el gasto realizado y así pueden pasar a toda leche por carriles reservados. Lo curioso del caso es que ni siquiera hay una barrera física a la salida de la autopista, con lo que más de uno se despista por no conocer el sistema y sale por donde no debe. Teniendo en cuenta que somos el país de la picaresca, era de esperar que muchos de los españoles que visitan Portugal acabarían por echar mucho morro y cruzar el país de punta a punta sin pagar lo que se debe. Curiosamente unos gallegos me confesaron que nunca pagaban y que era una pena que el país perdiera tando dinero, todo un razonamiento inverosímil, ya que suena como si un ladrón acusara al joyero de tener los diamantes demasiado fáciles de robar.

No encuentro justificable tanta jeta aunque reconozco que lo ponen muy fácil para los que quieran pasar sin pagar. Por cierto que tampoco parece haber prácticamente controles de ningún tipo en las carreteras portuguesas. Hace muchos años que no veo a la brigada de tránsito de la GNR (Guardia Nacional Republicana) molestándose en hacer cumplir las normas de tráfico.

No hay cifras oficiales sobre el fraude cometido por extranjeros aunque me temo que en dinero se llegaría fácilmente a varios millones de euros. Lo que pasa es que a los portugueses los tienen controlados por la matrícula y el estado sabe dónde viven. Claro que si controlar las faltas tiene un coste superior a los ingresos, ya sabemos cómo acaba la cosa.

Personalmente recomiendo pagar, que es de justicia, ya que estamos recibiendo un servicio y no sería justo pretenderlo gratuitamente. Otra cosa son los peajes electrónicos, todo un sinsentido.