DULCES DE PORTUGAL. LA TIGELADA.

Si bien el pastel de natas es omnipresente en todo el territorio lusitano, la tigelada pertenece más bien a la zona del centro y del interior del país, con lo que no siempre estará disponible en todas las confiterías. Curiosamente suele haber mejores productos dulces en las confiterías que en la mayor parte de cartas de restaurantes del país, donde el postre se despacha con muy pocas opciones. En lo de elaborar dulces ya todo está inventado y la clave es la distinta proporción de huevos, leche y azúcar. Aquí la clave del sabor viene determinada por la presencia de la canela y el toque de limón. La tigelada viene horneada y se puede servir en modo pastel o bien en cuenco de barro. Para pronunciar el nombre de modo sencillo podemos decir "tiyelada". Los que sepan francés pueden pronunciar la letra g sin complicaciones y los catalanes se sentirán muy agusto porque suena igual que en "targeta". Ahora ya podemos pedir el pastel sin tener que señalar con el dedo y quedar como conocedores del producto. Con expositores tan surtidos como los de las confiterías de Portugal es complicado decidirse. A ver si un día se dan cuenta de que los turistas agradecerían una indicación del nombre del producto y del precio para que no te pase lo mismo que con los pinchos de Euskadi, que nunca sabes de que són ni lo que te van a cobrar, o con las tapas en media España, cuya descripción es inexistente y cuyo precio toda una sorpresa.