RESTAURANTE COSTA. POVOA DE VARZIM. BUENO Y BARATO.

Visto desde fuera parece un restaurante de zona playera pero en realidad es una casa de comidas de las de toda la vida. No hay que dejarse engañar por el aspecto exterior. Ubicado frente al mar y al lado del campo de fútbol de la localidad, tiene muy buen aparcamiento al lado. Aquí se recupera el estilo de la cocina portuguesa de siempre, es decir, raciones enormes a precios contenidos. La mayor parte de los platos están pensados para ser compartidos entre dos personas. Las raciones se sirven en fuentes muy bien acompañadas de guarniciones bastante generosas. Los precios ya sorprenden y lo que nos ponen en la mesa aún más. Aquí dos personas comen fenomenalmente por debajo de los cuarenta euros y seguro que dejan comida en el plato. Nada de alta gastronomía sino platos tradicionales muy contundentes. El plato fuerte son los pescados pero las carnes también son muy recomendables. No tomé vino así que no puedo opinar de su carta, aunque en el tema de los postres andan muy limitados, como suele ocurrir a menudo en Portugal. Una de las veces que fui a Casa Costa tomamos un muy meritorio arroz de marisco, bien surtido de frutos de mar y en otra de las ocasiones nos decantamos por el bacalao y la posta (pieza de carne a la brasa). Probablemente aquí se pase en exceso el pescado, pero es que el gusto nacional hace que se tienda a cocinar más tiempo y a fuego más fuerte, lo que limita la degustación de los sabores del género.

Los clientes españoles salen encantados porque la factura sube poco y quedan ahítos. Sin duda es una buena referencia para ir al menos una vez. El comedor podría estar mejor iluminado. El personal habla español muy bien y eso siempre ayuda.

Menos mal que todavía quedan sitios así, donde lo prioritario es la satisfacción del cliente y no se dedican a aprovecharse del turista.