POUSADA DE VISEU. UNO DE LOS MEJORES HOTELES DE EUROPA.

Viseu es un ejemplo de ciudad moderna con respeto a la tradición. Las intervenciones del ayuntamiento en la zona histórica de la ciudad han dejado un casco antiguo impresionante por su elegancia e iluminación. Aquí ha subido el nivel de alojamiento en los últimos años y ahora mismo hay lugares fabulosos para elegir a la hora de pernoctar. En mi caso elegí la Pousada de Viseu con una oferta de Booking a un precio tan bajo que prefiero no revelar para no dar pistas a la competencia. Lo que me encontré fue un hotelazo espectacular por todo. La fachada ya apabulla y lo de dentro aún más. Si los franceses o los alemanes tuvieran algo así cobrarían quinientos euros por noche y la gente lo pagaría. Ya sé que lo que se ve en la foto es una habitación muy moderna, lo que contrasta con el hecho de que el edificio sea un antiguo hospital remodelado.

Arquitectónicamente estamos ante un auténtico hito. El edificio es precioso y desde fuera ya promete. Lo mejor de todo es que la decoración tiene aires contemporáneos y no el típico mobiliario que intenta reflejar otras épocas. En cada habitación hay fotos de cómo se hallaba el habitáculo antes de la reforma.

La Pousada de Viseu está casi en el mismo cogollo de la ciudad y se puede ir andando a todos los sitios, lo que ya es un buen plus. Por si fuera poco, el aparcamiento es gratuito y para rizar el rizo tienes acceso por la jeta al Spa del hotel. A ver quién da más. El restaurante tiene precios muy accesibles para quien no quiera salir del hotel, aunque obviamente en la calle hay opciones más baratas. Los precios del minibar son sorprendentemente baratos para lo que uno se espera.

En las camas nos espera lo mejorcito en colchones y sábanas. El baño en mármol, sin ser lujurioso ni suntuoso también es muy agradable.

A la llegada el personal funciona con simpatía y agilidad. Quizás lo único que falle es que las puertas no se abren automáticamente y debería habilitarse un espacio cubierto para la carga y descarga de maletas frente a la puerta principal. Tampoco estaría mal un servicio de maleteros en un sitio tan deslumbrante.

El desayuno es variado y hay pastelería regional. El café, sin ser nada del otro mundo, se puede tomar. Interesante sección de quesos para experimentar.

Tengo muchas ganas de volver a Viseu y por supuesto que volveré a pernoctar en la Pousada, sobre todo si vuelvo a pillar otra oferta especial. El dormitorio era toda una suite en dos niveles, con un aire contemporáneo y minimalista que me encantó.

Información y reservas de la Pousada de Viseu.