YO PAGUÉ EL PEAJE ELECTRÓNICO EN PORTUGAL













Los portugueses tienen el sistema de peajes electrónicos  más incómodo del universo y felizmente el método queda limitado a las autovías del norte del país. Por lo visto la extensión al resto del territorio ha sido declarada inconstitucional y de momento gran parte del país se ha librado de caer en la ruína absoluta que supone pagar por algo que ya está pagado.

Como tenía que hacer unos recorridos que incluían la A28 y la A41 me animé a obtener un dispositivo virtual de prepago válido para cinco días que me costó diez euros. Por lo visto me pasé un pelín y le debo treinta céntimos al estado lusitano. Fui a una oficina de Correios de la ciudad de Chaves y aunque la primera empleada que me atendió no sabía nada del tema, una compañera se mostró mucho más eficaz y me emitió el papelito; en esa zona debía ser el primero que vendían a un español. La otra opción que tenía era una barra libre de tres días por 20 euros o pagar justo los recorridos que fuera a efectuar, cosa muy complicada de prever cuando estás haciendo turismo y no tienes claro por dónde vas a pasar en cada momento.

Los aparatos que salen en la foto de arriba sirven para sacarte la foto y registran cada paso que haces. Por lo visto sí reconocen las matrículas extranjeras porque he visto mi historial de consumos en la web de Correios y saben por dónde he pasado y a la hora en la que lo he hecho.

Por cierto que en algunos viajes por la zona he tenido que hacer encaje de bolillos para no caer en zonas marcadas con peaje electrónico, puesto que ahora ya me tienen fichado y me pueden reclamar consumos futuros. Si no hubiera comprado el dispositivo virtual igual podría escaquearme, pero me gusta ser legal. Hay tramos libres de peaje pero no queda claro cuáles son.

Al parecer la policía no ha parado todavía a ningún español para pedirle el justificante de pago, pero por si las moscas.

Si los peajes electrónicos se extienden a todas las autovías actualmente gratuitas el desastre estará servido. Puede que los turistas se hagan los suecos, pero los portugueses no se escaparán de pagar y tendrán que recurrir muy a menudo a las anticuadas carreteras nacionales.

Muchas poblaciones ya están notando un descenso de visitantes y ojalá triunfe el sentido común para evitar la catástrofe. Probablemente la infraestructura montada para cobrar no se amortice con lo ganado.

En el colmo del cachondeo ya se han colocado lectores de matrículas como los de la foto en autovías inacabadas, para ir advirtiendo...