GRANDES VIAJES EN TRENES PEQUEÑOS. EL VOUGUINHA.

Que quede bien claro que no voy a hablar sobre una excursión para quien va una primera, segunda o tercera vez a Portugal. Trataré sobre un viaje en tren especialmente adecuado para amantes del ferrocarril y para viajeros que ya lo han visto casi todo en Portugal. Hay cosas que no son para todo el mundo y el viaje en el Vouguinha es más bien para entendidos y apasionados de experiencias del tipo "off the beaten path", que en inglés viene a ser como "fuera del sendero marcado". La imagen de abajo muestra la llegada del primer tren a Sernada do Vouga en un típico azulejo lusitano.

El Vouguinha es un ferrocarril de vía estrecha portugués que ha sobrevivido e incluso goza de cierta buena salud. Su recorrido abarca desde Espinho hasta Aveiro pero por el interior y dando un rodeo considerable. De hecho su función principal es unir Aveiro con Sernada do Vouga y Espinho con Oliveira de Azemeis. No obstante, un par de veces al día es posible hacer el recorrido completo incluyendo el tramo desde Sernada a Oliveira.

Si nos hallamos en Aveiro observaremos que la compañía ferroviaria portuguesa ofrece servicios hasta Águeda, Macinhata y Sernada. Si lo que queremos es un viaje cortito nos podemos acercar a Águeda en media hora y aprovechar para conocer la villa antes de volver. En el caso de querer llegar a Macinhata o Sernada tarderemos sobre una hora. Por cierto que en Sernada la estación cuenta con bar y hay playa fluvial cerca, incluyendo área recreativa. En Macinhata tienen un interesante museo ferroviario.


Si nos hallamos en Espinho se puede hacer la ruta hasta Oliveira de Azemeis, que dura una hora en cada sentido. Ojo porque la estación de vía estrecha se halla a unos cientos de metros de la de vía ancha. Las zonas atravesadas en el recorrido son exhuberantes y muy pobladas.

El viaje se efectúa en estos automotores diesel de dos coches, de los cuales sólo uno es motor. Como trenes son muy buenos y tienen un gálibo superior al de sus hermanos de vía métrica en España. Impresiona lo bien que traccionan. Lástima que su interiorismo sea de autobús urbano, ya que antiguamente tenían asientos comodísimos. Lo bueno es que las ventanillas se abren y uno puede ir asomado, teniendo cuidado con la maleza y los árboles.

Como excursión para un aficionado a los trenes es muy interesante. El descenso desde Oliveira hasta Espinho se hace vertiginoso y hay muy buenas panorámicas. El tramo desde Sernada hasta Oliveira es naturaleza salvaje total y curiosamente el tren lleva una empleada que se encarga de abrir y cerrar los pasos a nivel sobre la marcha.

Sorprendentemente hay buenas frecuencias aunque la vía no esté de cine, ya que se ha remodelado con carriles de segunda mano de vía anchas pero las traviesas no son de lo último precisamente. Con una vía modernizada en condiciones se rodaría mucho mejor, pero de momento el servicio es medianamente aceptable.

Los horarios del servicio los tenemos en este enlace que viene en pdf y da gusto consultar. En Renfe no hay manera de encontrar algo así.