UN GRAN VINO DE POSTRE. QUINTA DA ALORNA CARDAL.

En otros post de este blog he hablado sobre los asequibles y excelentes moscateles de Setúbal. Hoy me toca comentar este curioso vino licoroso que viene embotellado en formato de medio litro y que encontré por casualidad en un Lidl de Valença do Minho. Tengo que reconocer que lo compré porque me llamó la atención la botella y porque se anunciaba como vino de postre, aunque también pude ser presentado como aperitivo. Por poco más de cinco euros no se puede pedir mucho y curiosamente he obtenido más de lo que esperaba, ya que se trata de un vino sorprendente por su finura. Recomiendan servirlo no muy frío para apreciarlo mejor así que nada de tenerlo en nevera o usar copas refrigeradas. La producción se limita a 15.000 botellas y el proceso de maduración lleva tres años.

Son 17 grados los que lleva dentro y no se hacen nada pesados por la ligereza en boca. En cada botella hay 65 gramos de azúcar que no resultan cargantes. El color es dorado y el olor tiene toques de higo y frutos secos. Aunque al principio tenga un punto almendrado, el posgusto que deja es de fruta muy madura.

Para mi ha sido todo un descubrimiento y espero volver a encontrarlo en posteriores visitas a Portugal. Las bodegas Quinta da Alorna tienen otros tipos de vino que iré experimentando a ver si mantienen el nivel. Hacer vinos así y venderlos a precios tan ajustados es todo un mérito. Estos vinos se producen en la zona de Santarem y desgraciadamente la bodega no ofrece visitas guiadas pero sí tiene tienda propia aunque no online.