FUNICULAR GRATUITO EN VISEU

Viseu no es precisamente una ciudad turística pero si nos coge de camino podría ser una buena idea darse una vueltecita por la zona histórica, que está muy bien conservada. No hay muchos hoteles pero ahora tienen hasta una Pousada asequible y un hotel de cinco estrellas como el Palacio dos Melos, que compiten en precio para deleite del viajero.

Los portugueses ven Viseu como la ciudad de las rotondas y eso se percibe nada más llegar. Viseu se ha modernizado muchísimo y desgraciadamente ha perdido el ferrocarril que un día tuvo, pero ahora llega un nuevo tren que solo recorre una distancia de 400 metros salvando un desnivel de 64, lo que equivale a una rampa del 16%, típica de gran puerto de montaña. Lo mejor es que no cuesta nada utilizarlo y siempre es divertido para los que somos aficionados a los trenes o también para los niños, aparte del cómo servicio que presta en los calurosos días de verano. Viseu tiene un comercio espectacular, con dos importantes centros comerciales, uno en plena ciudad (Forum) y otro en periferia (Palacio de Gelo). Lo mejor de Viseu es que en su zona noble tiene un auténtico sabor portugués. La ciudad, a pesar de haber crecido muchísimo, conserva un cierto encanto de autenticidad. Desde Salamanca se llega en poco más de dos horas, al igual que desde Oporto. Hay que destacar también que el municipio contribuye a la conservación del medio ambiente con el uso de autobuses eléctricos que hacen un recorrido circular y cuyo billete cuesta menos de 50 céntimos.

En Viseu también tienen plato propio, el llamado "rancho", que es un bestial cocido con carne y garbanzos acompañados por macarrones, cosa rara donde las haya. Por cierto que la zona es de gran prosperidad económica y se beneficia de su proximidad a la costa. En septiembre se celebra la feria de San Mateo, que es todo un espectáculo ahora ya carente de la chispa de otros tiempos y convertido en feria de muestras convencional.