VINO DE OPORTO. EL DE LAS DOS MENTIRAS.



Si nos ponemos serios, el famoso vino de Oporto, el famosísimo Porto es el resultado de dos mentiras. La primera es que no se trata exactamente de un vino y la segunda es que tampoco es precisamente de Oporto; otra cosa es que haya bodegas en Oporto, pero las uvas no se cultivan allí sino en la ribera del Duero pero más arriba.

Por lo visto lo que actualmente conocemos como Oporto procede de un curioso experimento que consistió en interrumpir la fermentación del vino con el añadido de aguardiente, de modo que subía el grado alcohólico y se facilitaba su conservación. Lo que parecía un atentado resultó un éxito. Ya había precedentes parecidos, como es el caso del Pineau des Charentes, en la región de Cognac, a base de añadir mosto al brandy. El vino de Oporto no sirve para acompañar las comidas; para eso tenemos los vinos del Duero, cuyo sabor puede ser extraño para los desconocedores y acostumbrados a las uvas tempranillo, Cabernet Sauvignon o Merlot.

Normalmente en España no hay mucha afición que digamos pero en Inglaterra se le rinde culto y casi parece un producto local. Me encanta ofrecerlo como aperitivo a los invitados y también cunde mucho en la cocina.

La variedad de Portos es enorme y podemos empezar con el rosado, pensado para consumo en el año. El color va subiendo lentamente si partimos del blanco hasta el Ruby pasando por el Tawny, según la tonalidad que va llegando al tinto muy oscuro.

El vinho do Porto tiene un sabor lévemente dulce y se sirve a temperatura ambiente, sin enfriar. Hay que beber poco porque satura mucho y curiosamente puede acompañar bien a los quesos azules.

La gama de precios es bestial y los encontraremos por menos de diez euros o por encima de los mil. Recomiendo no comprar nunca estos vinos en las famosas bodegas del vino de Oporto, ya que los venden más caros que en las tiendas de las inmediaciones, que a su vez son más caras que cualquier hipermercado, donde se encuentra lo mismo mucho más barato. Ojo porque los hay bastante malos.

La degustación por copas la podemos hacer con las mejores garantías en las instalaciones que el Instituto del vino de Oporto dispone en varias ciudades: Porto, Regua y Lisboa. En la calle Ferreira Borges de Porto incluso tienen tienda especializada.

La visita a las bodegas especializadas la tenemos en la orilla sur del Duero, en la localidad de Vila Nova de Gaia. Los precios incluyen proyecciones y degustaciones.