DESAYUNAR EN PORTUGAL. EL PASTEL DE ARROZ.



Un interesante producto portugués es el pastel de arroz, más conocido con su auténtico nombre de "bolo de arroz". Inicialmente nos encontramos ante una madalena o bizcocho en monodosis. La incorporación de harina de arroz mezclada con harina de trigo da como resultado una textura mucho más esponjosa que la de una madalena convencional. Desgraciadamente no nos los van a ofrecer en casi ningún hotel, por lo que deberemos recurrir a las tradicionales confiterías que tanto abundan en Portugal. El arroz tiene una gran presencia en la cocina lusitana y ello se debe a los exploradores que antaño visitaron Asia para traer de allí ciertos gustos y costumbres que hoy todavía perduran, de modo que muchas frituras portuguesas se asemejan a las chinas, caso de las empanadillas.

Como los expositores de las cafeterías tienen tanta variedad resulta algo incómodo ir señalando con el dedo lo que nos apetece. Los locales sí saben el nombre de cada pastel y pueden pedir desde la mesa lo que quieren, pero para nosotros no es sencillo dominar todo el vocabulario de los dulces. Como ya tengo bastante costumbre puedo echar una ojeada y pedir un pastel de natas (o bien llamarlo "uma nata") , un pastel de cenoura (de zanahoria y fácilmente reconocible por el color), un "bolo de arroz", etc. Lo que no recomiendo precisamente son los croissants.

Para desayunar o merendar, siéntese y pida un bolo de arroz; seguro que acaban siendo dos o más y se puede llevar media docena o una entera para casa.