AVEIRO NO ES LA VENECIA PORTUGUESA PERO MOLA.


En la publicidad dicen que Aveiro es la Venecia portuguesa pero eso es pasarse y no pueden hacerse comparaciones sólo porque haya unos cuantos canales.

Aveiro ha pasado de ser una villa grande a ciudad pequeña y pujante con Universidad y todo. Se encuentra justo a medio camino entre Oporto y Coimbra, con perfectas comunicaciones, ya que dispone de dos autopistas hacia Oporto y dos hacia Lisboa, además de otra que te pone en la provincia de Salamanca en dos horas.

Sin ser un enclave turístico de primera como Alcobaça o Batalha, compensa pasar de largo por Espinho y pararse unas horas en Aveiro o incluso hospedarse aquí durante una noche al menos. Oporto y Coimbra pueden visitarse en tren desde aquí en una hora, con las ventajas que da quedarse en una población tranquila y de buen ambiente.

Aveiro es una ciudad muy salada, por aquello de las salinas, que por cierto dan un olor penetrante y no siempre agradable. Arquitectónicamente es muy armoniosa y tiene un ambiente excelente, amén de muy buenos restaurantes como el Moliceiro.

Los dulces típicos, los ovos moles, no son gran cosa pero allí presumen de ellos. Lo mejor son los frutos del mar, que está muy cerca. A la playa de Barra se llega por autovía y por esa zona hay movida nocturna los fines de semana.



El sistema BUGA (bicicleta de utilización gratuita de Aveiro) nos pone las cosas fáciles para dar unos buenos paseos por la ciudad. Si vamos con niños se puede hacer alguno de los circuitos en barco y si nos apetece ahorrar unos euros se pueden seguir los recorridos por las orillas de los canales.

En Aveiro no hay grandes monumentos pero sí muy buen comercio y hostelería. Aveiro es una buena base para excursiones. Aquí me he quedado a domir en varias ocasiones y siempre he salido satisfecho de la experiencia. Digamos que es uno de esos sitios que se recuerdan con cariño y te hacen volver.

Para los aficionados al tren recomiendo un paseo hasta Águeda en el tren de vía estrecha, de una media hora de duración en cada sentido. Una excursión en coche hasta la Costa Nova es impagable, con sus casitas decoradas con rayas verticales rojiblancas. Muy cerca está el bosque de Bussaco, la ruta de los cochinillos y la fábrica de cerámica de Vista Alegre. Ideal para un fin de semana o más días incluso.

Para los interesados, aquí dejo un enlace con una lista de hoteles en Aveiro a buen precio.