QUESO DE AZEITAO. GRANDES VIRGUERÍAS GASTRONÓMICAS DE PORTUGAL.


Uno de los mejores quesos del mundo se elabora al sur de Lisboa y es una adaptación al medio costero del famoso Serra da Estrela. Se trata de un queso de oveja con leche cruda y cuajo vegetal elaborado con cardo. La textura es cremosa pero necesita un buen rato fuera de la nevera para estar en su mejor punto, porque tiende a solidificar demasiado con el frío.

El queso de Azeitao se elabora en Palmela, Sesimbra y Setubal, una zona bastante restringida geográficamente, con denominación de origen, como debe ser. El sistema de elaboración es el mismo que se sigue con el queso da Serra, pero aquí la alimentación del ganado y el clima hacen del producto algo más refinado. Lo curioso es que se vende en piezas pequeñas de cuarto de kilo o menos y me suelo comer hasta la corteza, para no desaprovechar nada. Lo ideal es que sea amantecado y untuoso.

La pasta es blanda y el corte sencillo. Los matices de sabor incluyen un toque salado, lévemente ácido y un toque lejano de picorcillo en el posgusto. Como ocurre con otros grandes quesos, no hay quien pare cuando se empieza.

Recomiendo comprarlo en supermercados y comerlo en casa porque es tontería pedirlo en el restaurante. El precio ronda los 24 euros el kilo y no conviene pagarlo al doble en un restaurante cuando sólo tienen que cortarlo y servirlo. Hay abundante producción y de calidad, con lo que no habremos de indagar en exceso para encontrarlo. La maduración se produce en menos de dos meses y el resultado es un queso mucho más serio de lo que aparenta. No se vende por lonchas, como es de suponer, sino por piezas. El de la foto de arriba no es el más habitual y recuerda más a la Torta del Casar.