CACHORROS, TOSTAS, BIFANAS Y PREGOS


Para mi que los portugueses inventaron lo que ahora se llama fast-food. Por si no bastara con los rissois (empanadillas), los folhados (hojaldres) y las croquetas de bacalao junto con las coxinhas de frango (alitas de pollo), en cualquier cafetería de Portugal (y hay muchas), podemos solicitar una comida rápida con sólo conocer un poco de vocabulario. Como allí todo el mundo sabe el nombre de las cosas, nosotros solemos recurrir a preguntar en el mostrador, pero conviene ganar tiempo y demostrar conocimiento.

Un cachorro es lo que aquí llamamos perrito caliente y los catalanes denominan Frankfurt. La tosta es un sandwich hecho con pan de molde, con rebanadas de mayor grosor que por nuestros lares. El prego y la bifana tienen el mismo aspecto por fuera ya que son bocadillos, pero en el primer caso se trata de un fino filete de ternera y en el segundo de tiras de cerdo con salsa. También existe la variante del prego no prato, es decir, el filete emplatado y con acompañamiento de vegetales e incluso patatas fritas.

Como los tamaños son generosos y los precios raramente alcanzan los tres euros, estos productos gastronómicos son ideales como comida ligera y rápida que generalmente se toma de pie. Recomiendo acompañar a tostas, pregos, cachorros y bifanas con una cervecita nacional como la Sagres o la Super Bock, al igual que suelo hacer con las famosas francesinhas.
He de recordar al lector que la calidad del pan en Portugal es excelente y ayuda mucho con los productos mencionados, aptos para dentaduras sensibles y sobre todo para los niños.