GRANDES PANADERÍAS DE PORTUGAL



El pan en Portugal es toda una experiencia exquisita y probablemente se trata del lugar de Europa donde mejor y más barato lo encontraremos. En panaderías de aspecto tan humilde como la de la foto se halla un repertorio de productos sencillamente sorprendente.


Además de la gran variedad de panes regionales, el surtido de bollería dulce y salada nos obliga a probar de todo un poco. Las imágenes de arriba corresponden a la panadería Ribeiro, que tiene cuatro sucursales en la zona de Oporto. No obstante, tampoco es necesario recurrir a las más emblemáticas del país porque en cualquier pueblo nos toparemos con muy buenas panaderías llenas a rebosar de productos con sabores que por aquí ya no se estilan. Como los precios son bajos, se convierte en una tentación. En mis viajes de regreso suelo comprar una respetable cantidad de pan que congelo al llegar a casa y luego degusto en momentos especiales. Muy recomendable es el llamado pan de broa, muy denso y elaborado con harina de maiz.

En las panaderías de Portugal hay de todo un poco y en no pocos casos se puede incluso comer de plato. Una opción muy recomendable y que aprovechan los trabajadores con los asequibles platos servidos en la barra.

Por cierto que de un tiempo a esta parte han florecido las panaderías de carretera, con su aparcamiento y todo, ideales para proveerse de pan cuando volvemos del trabajo a casa y para desayunar muy rícamente, porque aquí el café es siempre óptimo y las pastelerías tradicionales ganan por goleada escandalosa a los desayunos buffet de los hoteles, que pretenden ser muy internacionales cuando el producto tradicional local es infinitamente superior.

Un gran plato queda arruinado con un mal pan y sin embargo con un buen pan se ennoblecen alimentos no tan notables. Portugal hace ya mucho mejor pan que Francia y eso se nota hasta en los hipermercados.

Y para los que vayan a Lisboa, que no quede por visitar la Panificadora do Chiado, en la Calçada do Sacramento o la cadena de panaderías Sacolinha en la zona de Cascais. Será difícil encontrar una que no nos guste.