CICLOVÍAS DE PORTUGAL


Dado que andar en bicicleta por la carretera no es muy recomendable cuando sólo se trata de dar un paseo, lo mejor es moverse por las llamadas ciclovías, reservadas a la bicicleta. Curiosamente abundan por ahí las rutas peatonales donde las bicicletas están prohibidas como si fueran ingenios del Demonio.

En Portugal también hay lo que en España se ha dado en llamar "vías verdes". Lo curioso es que el término español no tiene utilidad en el país vecino para referirse a rutas cicloturistas ya que allí esa es la denominación de los carriles de los peajes reservados a los abonados. Todo un caso de falso amigo lingüístico.

En Portugal hay una interesante red de ciclovías. En muchas ocasiones se trata de trazados ferroviarios desmantelados y adaptados. En otros casos son recorridos construidos a orillas de los rios. En total son unos 370 kilómetros en los que podemos ver Portugal de otra forma.

La web http://www.ciclovia.com.pt/ no es que sea la alegría de la huerta pero por lo menos está bien estructurada y pueden descargarse los mapas de las rutas.

Lo latoso es tener que llevar la bicicleta desde casa. Sería ideal alquilarla pero eso no siempre es posible. Lo mejor es que te la dejen en el hotel, como en su día me pasó en Suiza. Prestar bicicletas a los clientes es un buen modo de conseguir ocupación pero pocos se enteran.
Esperemos que estas iniciativas prosperen y que incluso se puedan recorrer largas distancias en bicicleta en trazados libres de tráfico motorizado.