EL PALACIO NACIONAL DE AJUDA


No son pocos los visitantes que se van de Lisboa sin haber pasado por este fastuoso Palacio Nacional, más que nada porque queda lejos del centro de la ciudad y al lado de Belem. Hasta Ajuda podemos ir en el tranvía de la línea 18, con un recorrido tan largo como entretenido. Desde Belem hay que subir una larga cuesta y se puede coger un taxi.

El edificio es posterior al terremoto de 1755 y su construcción fue incorporando sucesivas novedades sobre la marcha, sobre todo en el terreno decorativo. Ahora mismo es la sede del Ministerio de Cultura y hay que tener en cuenta que estuvo cerrado desde la implantación de la República hasta 1968.

Lo más interesante es la colección de Artes Decorativas que abarca desde el siglo XV hasta el XX. Está abierto de 10 de la mañana a 5 de la tarde y cierra los miércoles. Los domingos y festivos la entrada es gratuita hasta las dos de la tarde y así nos podemos ahorrar los cinco euros que cuesta el acceso al público en general. Hay un ticket de 16 euros que nos permite visitar este Palacio y otros tres, el de Mafra, el de Queluz y el de Sintra. Por 10 euros hay un billete que incluye este mismo Palacio, el Monasterio de los Jerónimos y la Torre de Belem.


Para ir preparando la visita podemos echar una ojeada a las colecciones de Arte del Palacio.
Es de destacar el hecho de que casi todo lo que veremos está completamente restaurado y luce como en sus mejores momentos, gracias a programas de mecenazgo. Aquí aún se celebran cenas importantes con reyes y presidentes extranjeros. Las salas brillan con luz propia y el personal es muy agradable. Por cierto que tienen una cafetería baratísima donde incluso se puede comer.


Aquí va una relación dehoteles a buen precio en Lisboa.