RISSOIS

Muchas veces tenemos que señalar con el dedo lo que se nos apetece porque desconocemos el nombre del producto. Lo más normal es que durante las mañanas los bares portugueses ofrezcan un interesante surtido de productos salados que al pasar las horas van perdiendo gracia a no ser que nos los calienten en el microondas; también hay sitios que los van preparando durante todo el día pero normalmente se consumen como aperitivo antes de la comida e incluso durante el desayuno.

Hoy traemos al blog un interesante producto cuyo singular es rissol y su plural rissois. Se trata de una empanadilla con una masa no quebradiza y con un relleno que puede variar. La modalidad que prefiero es la de camarao, es decir, gambas acompañadas de bechamel. También los hay de carne de pollo (frango) y gallina (galinha).

No te puedes ir de Portugal sin haber probado los rissois. Si sólo quieres uno, deberás pedirlo en singular, es decir, rissol y no rissoi. Seguro que te haces adicto enseguida. En los hipermercados los venden congelados para freir en casa y a buen precio. Encontrarlos no es ningún problema. La media de consumo debe ser de uno por habitante y día, ya que aparecen por doquier y sin grandes variaciones de calidad.