GUARNICIONES CON ALUBIAS NEGRAS Y ARROZ. SABEN MEJOR DE LO QUE PARECE.

En Portugal es muy habitual que las guarniciones de los platos de carne tengan más opciones que las tradicionales patatas fritas, las cuales en Portugal suelen ser de alta calidad.

Inicialmente para el turista novato puede ser todo un desconcierto acompañar las carnes con ingredientes aparentemente humildes y poco sabrosos. La sorpresa comienza con el arroz, que viene muy suelto y curiosamente nada seco, tal y como solo saben hacerlo los portugueses. Últimamente hay restaurantes modernillos que parecen evitarlo, porque es un acompañamiento demasiado tradicional y de épocas en las que Portugal no vivía también como ahora. Actualmente muchos restaurantes lo ofrecen pagando aparte y recomiendo pedirlo porque sube muy poco la cuenta y sorprende siempre. De vuelta a casa en España es imposible que salga igual por más que se intente.

En cuanto a las alubias negras, aquí también hay sorpresa porque no saben igual que en un cocido, ya que vienen en una espesa salsa y su potente sabor no deja indiferente a nadie. Se trata del acompañamiento tradicional para la picanha al estilo brasileño pero también es posible si nos sirven una pieza de carne. La alubia negra se llama feijao preto y cumple su función de guarnición mucho mejor de lo que cabría suponer. Puede que vaya incluida en el plato o bien haya que pagarla como extra, pero merece la pena.

Para los que queden impresionados por el sabor de la alubia negra preparada en salsa, pueden comprarla en lata y les llamará la atención que el producto esté muy conseguido, sin el regusto habitual a glutamato de las conservas. 

Antiguamente era habitual que te sirvieran la carne con varias fuentes de acompañamientos sin pedirlas y sin incremento de precio, pero aquello era un desperdicio y siempre sobraba.