ALDEAS HISTÓRICAS DE PORTUGAL.

CASTELO RODRIGO

No cabe duda de que los sitios con mucha historia tienen un encanto irresistible. Generalmente son muy conocidos y todo el mundo intenta visitarlos. Casos como los de Santillana del Mar en Cantabria o Locronan, en Bretaña, son de libro y de cuento de hadas.

No obstante, la mayor parte de españoles que vista Portugal suele ir a los sitios más populares o bien que le suenan mucho, es decir, Lisboa, Porto y Coimbra, con lo que se pierde lugares preciosos que quizás visite en un segundo, tercer o enésimo viaje al país, como fue mi caso.

Las aldeas históricas de Portugal están situadas bastante cerca de la frontera española y se hallan en el interior de la Beira Alta, muy cerquita de Guarda o Covilha e incluso de Ciudad Rodrigo. Se han beneficiado de programas de restauración y se encuentran en un excelente estado de conservación para disfrute de propios y extraños.

Esto sí que es turismo rural y podemos ver una somera descripción en este enlace ofrecido por el Hotel Pombeira de Guarda.



El mapa es muy chiquitín en la foto pero pulsando sobre ella lo veremos más grande.

Mi experiencia personal con estas aldeas fue muy gratificante. Entré a Portugal por la carretera que une Salamanca con La Fregeneda y Barca d'Alva a través de Vitigudino. La entrada a Portugal se hace cruzando el Duero y aquello impacta, pues se pueden ver incluso enormes barcos fluviales de turismo en los muelles fronterizos. Luego me dirigí a Castelo Rodrigo y después hacia Almeida, para pernoctar en Covilha.

La zona es de las más baratas de Portugal para cualquier cosa, ya sea dormir o comer. Las carreteras están en muy buen estado y es en lugares como estos donde se saborea la auténtica esencia de Portugal. Un viaje para amantes de la historia en estado puro.