TOMAR CAFÉ EN PORTUGAL


Ya sé que la imagen es de una marca italiana pero es que en Portugal se vende sólamente buen café y no le hacen ascos a nada. Puede ser Segafredo, Lavazza o Nespresso, además de Sical, Nicola o Delta.Lo que más abunda en los bares pequeños es Buondi.

Además de que en Portugal hay unas cafeterías de quitar el hipo, el café como bebida es óptimo y sólo Italia está a su altura en calidad. Los portugueses toman café con pasión y por doquier hay dónde tomar un buen café, que generalmente nos costará sesenta céntimos.

Si estamos acostumbrados al solo, cortado y con leche, aquí la cosa adquiere todo tipo de matices y ahora sólo voy a desvelar unos cuantos. El café que se sirve en Portugal tiene que ser bueno por narices porque en ese país la clientela es muy exigente.

El café solo es corto, amargo, fuerte y espeso, muy intenso de sabor y escaso en líquido, al estilo del ristretto italiano, lo que se considera un auténtico expresso. Si queremos un solo pediremos símplemente un café y si nos apetece más largo podemos solicitar un duplo. En Lisboa podemos quedar muy bien con los amigos si pedimos uma bica, que es como los lisboetas llaman al café sólo.(No lo haga en Oporto)Para tomar un café con leche pequeño pediremos un garoto y para conseguir un cortado, lo llamaremos pingado. Normalmente los descafeinados se sirven de máquina y no nos encontraremos los típicos sobrecillos de café soluble tan típicos en España. Obviamente un descafeinado con leche es un descafeinado com leite.

Hay más categorías curiosas como el llamado galao, que tiene muy poco café y mucha leche, además de la meia de leite, que es lo mismo pero en formato de desayuno.
En el futuro pienso copiar literalmente una carta de cafés y explicar detalladamente todas las variantes para uso y disfrute de los lectores de este blog. Los precios del café siempre están muy claramente expuestos y es normal, porque esta gente bebe muchos buenos cafés al día.
El café es una de las cosas que me hacen volver a Portugal, sobre todo teniendo en cuenta los infames bebedizos que se venden en casi todos los paises de Europa. Aquí el Starbucks lo lleva claro, sería como poner un McDonalds en Guijuelo.