LICOR BEIRAO, EL LICOR DE PORTUGAL.


Botellas como esa de la foto me he bebido unas cuantas desde finales de los 80, con moderación, eso sí, aunque hay que reconocer que el licor en cuestión es adictivo. Es licor porque lleva doble destilación y está elaborado con cosas como eucalipto, romero, canela y espliego. Lo hacen en la región de las Beiras, concretamente en Lousa, localidad cuyo nombre aparece en la botella.
Llevan desde 1929 haciendo esta cosa tan rica y dicen que se creó en una farmacia en una época en la que a ciertas bebidas alcohólicas se les atribuían propiedades medicinales, antes de que aparecieran el bífidus y esas cosas. El sabor es dulce con un posgusto intenso y recuerda levemente al popular Calisay, pero con menos dulzura. Igualmente puede recordar a licores italianos como el Amaretto. Digamos que la primera vez que se prueba vence y convence. Se lo suelo ofrecer a los invitados VIP y luego guardo la botella enseguida, no vaya a ser que me la pulan viciosamente.
Lo podemos encontrar en todos lados para tomar por copas y convendría pasar por un supermercado para pillar una o varias botellas por menos de 9 euros. El hielo le sienta muy bien y es apto para cócteles. Tras una opípara comida es conveniente pedir uno. En Portugal a estos copazos los llaman "digestivos", como nosotros hacemos con los orujos. Son 23 grados deliciosos.
El propietario de la empresa se marcó un puntazo en tiempos de la dictadura con el slogan "El Beirao que gusta", en clara referencia Oliveira Salazar, también beirao y que no debía gustar mucho, pero que se lo tomó con filosofía, igual que se toman los portugueses su historia reciente.
Hoy en día la publicidad del licor Beirao sigue siendo provocativa y en el video se contempla lo que les pasa a unos incautos que piden unos whiskies. El personaje que sale en el anuncio es un popular humorista del grupo "Gato Fedorento".