¿LE APETECE UN BUEN POLVO?


Pues ahí tiene uno.
Normalmente el español que escruta por primera vez la carta de un restaurante en portugués se encuentra términos que son falsos amigos y dan lugar a malentendidos. El polvo es un pulpo y en Portugal se suele servir sin cortar, con los tentáculos enteros y hecho en la brasa. Para los paladares acostumbrados al pulpo muy blando, el que nos encontraremos en Portugal puede ser algo más durillo.
Lo recomendable es probar uno de los platos más sabrosos de la cocina nacional, que es el arroz de polvo, es decir, arroz de pulpo, donde viene bien troceadito y acompañado de algunas pijaditas del mar, como berberechos, mejillones, gambas o lo que se le ocurra al cocinero. Puede aparecer entre los platos del día es buena ocasión para comer algo nuevo y muy sabroso.