EL ELEVADOR HIDRÁULICO DE BOM JESÚS EN BRAGA.


La ciudad de Braga, la antigua Brácara Augusta no está entre las ciudades turísticas más visitadas de Portugal y sin embargo tiene mucho interés.
Aquí hay un importante poderío económico y eso se nota. La ciudad es armoniosa y elegante.
No lejos del centro se encuentra el santuario de Bom Jesús, al cual podemos ascender en coche o a pie por la interminable escalinata con sus fuentes dedicadas a los cinco sentidos y también a la fé la esperanza y la caridad.
Una particularidad curiosa es el elevador hidráulico que funciona como funicular para el acceso al santuario
. Data de 1882 y fue el primero de la península. Vence un desnivel de 116 metros de altura con un recorrido de 274 metros, lo que da una pendiente del 42%. No hay nada más ecológico, pues el funicular usa el peso del agua para ser impulsado. Como en todos los ferrocarriles de este tipo, la unidad que se encuentra arriba tira de la que está abajo mientras desciende, en este caso sólamente a base de llenar un depósito con agua. Tiene cremallera, como suele ocurrir en esta clase de trenes.

Por un euro el viaje de ida y vuelta es delicioso disfrutar de esta joya de la arqueología industrial y tecnológica, sobre todo teniendo en cuenta que arriba no hay mucho sitio para estacionar. Además de la visita al santuario, podemos disfrutar de un paseo romántico por su sorprendente parque, donde el agua sale a relucir por doquier.


La visita al santuario es muy recomendable por su riqueza paisajística y monumental.