EL CAFÉ NICOLA EN LA PLAZA DEL ROSSÍO DE LISBOA


Enhorabuena. Si ha decidido ir a Lisboa debe saber que se podrá permitir virguerías que en otros sitios le saldrían por un ojo de la cara y aquí le costarán menos que en la cafetería de un polígono industrial. Este es otro de los locales que hay que visitar porque se trata de una cafetería inaugurada hace más de 200 años y que encima se tiró un siglo entero siendo librería.

El Nicola fue lugar de reunión de la intelectualidad lisboeta y ahora lo es de turistas de todo el mundo. No es sólo café sino también restaurante y con una oferta razonable. Lo del nombre tan italiano se debe al origen de su fundador. El interior invita a permanecer un buen rato. Hay hasta una estatua del poeta Bocage, que era asíduo del local. Recuerde que si sólo quiere tomar algo rápidamente, los precios son mucho mejores en la barra.
Y si nos gusta el café Nicola, lo venden en casi todos los supermercados, aunque tendremos que contar con una buena máquina para aprovechar su calidad. Otras marcas aceptables son Sical y Delta.